Los altramuces pertenecen a la familia de las leguminosas por lo que están emparentados con las lentejas, alubias, habas o garbanzos. Sus propiedades y beneficios son variadas, pues este alimento vegetal es muy rico en proteínas y aporta fibra, vitaminas B y minerales esenciales.

La referencia más antigua que se conoce de esta leguminosa en España la encontramos en un tratado de agricultura acuñado en la antigua Roma. En él se informa de los métodos de cultivo, cómo se recolecta y formas de utilizarlo, tanto en cocina como para alimentar al ganado.

La planta del altramuz es preciosa y muy interesante. Miden casi 2 metros de altura y cuenta con alegres flores.

De alimento para <<los más humildes>> a superalimento

Esta semilla ha sido tradicionalmente un alimento destinado al ganado, sin embargo, también ha servido en épocas pasadas como sustento para familias que pasaban por momentos de carestía y gracias a su alto valor nutricional, se h convertido en un ‘superalimento’, a la altura de la quinoa y otros cereales.

No contienen gluten, por lo que pueden ser consumidos sin problema por los celíacos.

Beneficios de los altramuces para los diabéticos

Son muchos los beneficios que tienen los altramuces para los diabéticos tales como:

Sus propiedades hipoglucemiantes, reduciendo los niveles de azúcar en la sangre, los convierten en un alimento ideal para incluir en la dieta de los diabéticos. Además, combate el ácido úrico, estimula la renovación celular y ofrece un considerable aporte de calcio, hierro, potasio, zinc, fósforo, magnesio, beta caroteno, luteína, zeaxantina y vitaminas E y B. La grasa de los altramuces es de tipo insaturada, la considerada saludable.

Es un aperitivo muy saludable para abrir boca. 

Valores nutricionales ¿Por qué deberías añadir los altramuces a tu dieta?

snacks, aperitivos, frutos secos reyes

 

El alto contenido en fibra soluble e insoluble de los altramuces los convierte en un gran aliado para nuestro tracto intestinal, por lo que te recomendamos tomarlos incluso en el desayuno.

Cuando haces ‘pop’ a un altramuz, ya no hay stop.

Nos atrevemos a decir que los altramuces son casi igual de adictivos que las pipas. Al final si lo pensamos el gesto de comer pipas es el mismo que el de come altramuces, les has que quitar la cáscara. Y una vez que empiezas es superior a tus fuerzas dejar el plato con uno. ¡Quien avisa no es traidor!

Ya sabes, pon en tu dieta altramuces; es el aperitivo mediterráneo que sirve como picoteo o ingrediente en recetas, y además es muy saludable.

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